GACETA DE LA SOLANA NÚMERO 319

Gaceta de La Solana 6 extremas, desde 2017 no se ha regis- trado una bajada progresiva. Por su parte, 2019 fue el año con menor tasa de inmigrantes con ingresos en míni- mos, un 33%. Daisy experimentó esta situación durante su primera estancia en Espa- ña, entre 2006 y 2008: “Los primeros tres meses lloraba muchísimo porque no tenía dinero para mantener a mi hijo”. Cuenta que sin papeles, las únicas opciones de trabajo disponibles eran la hostelería y el cuidado de niños o ma- yores. Por supuesto, con un sueldo que no incluía las horas extra y ninguna garantía de seguridad laboral: “Llegué a perder muchísimo peso porque no descansaba en ningún momento, pero tenía que trabajar sí o sí”. Por suerte, ella sí pudo salir de la vulnerabilidad extrema, pero confiesa que hay gente que se sigue aprovechando de personas en esta situación, ejerciendo abusos en el trabajo sin ninguna consecuencia le- gal. A pesar de todo, cuenta que su hijo ha recibido un trato mucho más posi- tivo por parte de la empresa solanera en la que lleva trabajando desde 2021: “Ellos lo han ayudado mucho, le hicie- ron la oferta y así le dieron el primer permiso de residencia”. Cuando era pequeña, Weige solía su- frir porque asociaba el “ser china” con el recibir rechazo en ambientes en los que era una clara minoría. Por otra parte, su familia, que mantenía las costumbres tradicionales de su país, no quería que olvidase sus raíces. Tener que elegir entre blanco o negro en un mundo de grises es un peso demasiado grande para una niña. Por suerte, ha conseguido darse cuenta de que ambas cosas pueden coexistir, y de hecho, coexisten: “Soy tan española como china”. La aceptación no tiene pasaporte Aquí entra el debate sobre qué signifi- ca realmente ‘ser’ español. ¿Acaso uno lo es menos por tener raíces procedentes de otro lugar? ¿Cómo de integrada tiene que estar una persona para dejar de ser dis- criminada por su partida de nacimiento o su árbol genealógico? Ghzala, cuya fa- milia lleva casi dos décadas conviviendo pacíficamente con el resto de solaneros, fue insultada por última vez durante la retrasmisión de la final del mundial, hace menos de dos meses. Lo hicieron varios niños que probablemente tenían menos años que los que ella lleva viviendo aquí. Entonces, ¿es la aceptación una especie de premio que solo los de fuera tienen que El tema La base de datos de la Seguridad Social muestra que, entre diciembre de 2022 y 2025, las afiliaciones de autóno- mos que han migrado de otros países han aumentado más del 20% en la pro- vincia, representando hoy en día un 6,3% del total. Entre ellos, los padres de Weige llevan años encargándose de su propio comercio. Asegura que para los inmigrantes procedentes de China “lo mejor es abrir un negocio”, pero que ponerlo en marcha requiere la co- laboración de toda la familia, también de los más pequeños. El hecho de que contase con la responsabilidad de un trabajo desde niña le ha traído varias críticas a lo largo de su vida, pero “en- tiende” que muchas personas de origen español no estén de acuerdo. Aun así, aclara: “Igual puede parecer una injus- ticia, pero es un pensamiento muy ge- neralizado”. Tras finalizar la secunda- ria, Weige estudió Lenguas Modernas en la Universidad Autónoma de Ma- drid. Cuatro años más tarde se trasladó a Barcelona para realizar un máster, y este 2026 ha vuelto a la capital espa- ñola, donde trabaja en una empresa. Confiesa que ha sido difícil, pero que ahora sabe que no tiene que elegir en- tre una cultura u otra: “Antes tenía un debate interior sobre mi identidad”. Ghzala Atiki junto a su hija Nour. El tema

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