GACETA DE LA SOLANA NÚMERO 319

Gaceta de La Solana 7 El tema ‘ganarse’ con el tiempo, o más bien un acuerdo bilateral que también requiere de la participación de quien la expresa? La discriminación no solo se manifiesta en la violencia verbal o física. En ocasiones también se esconde en el comportamiento de las personas, en sus miradas y en su tono de voz al dirigirse a quien consideran “diferente”. Muchas veces es algo involuntario, producto de prejuicios que se han guardado en el subconsciente a causa de un apren- dizaje poco inclusivo. Gabriel y Carmen admiten que, aunque no han recibido direc- tamente ningún insulto desde que llegaron, sí que han “notado que la gente pensaba mal de ellos”. Esto no es ninguna ilusión, sino otra forma de comunicación que va más allá de las palabras. Uno no puede cambiar lo que aprendió en el pasado, pero sí puede trabajar para deconstruirlo. Aquí entra el papel activo de quien se encarga de ‘incluir’; un esfuerzo consciente que hay que elegir llevar a cabo. “Si queréis algo, intentadlo” Daisy ha conseguido formar una fa- milia en la que sentirse incluida, y sin ella su ‘hogar’ lo sería un poco menos. El hijo mayor de Ghzala ha sido entrenador del equipo juvenil de fútbol-sala en La Sola- na, y ahora acaba de fichar como segundo entrenador para el conjunto de Valdepe- ñas. Sin él, el deporte en este pueblo tam- poco habría sido el mismo. La familia de Weige continúa trabajando en un negocio ya veterano, igual que lo es la trayectoria de Gabriel. Todavía quedan personas que deben estar al llegar, o que acaban de ha- cerlo, y quién sabe qué impacto tendrán. Exactamente igual que los solaneros re- cién nacidos, su historia está a punto de escribirse. Daisy anima a los jóvenes: “No le tengáis miedo al cambio; si queréis algo, intentadlo”. Todas las personas, digan lo que digan sus pasaportes, contribuyen a hacer de La Solana lo que es hoy; un pue- blo más grande en todos los sentidos. Un pueblo de muchas raíces, pero un mismo pueblo en suma.

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