GACETA DE LA SOLANA NÚMERO 317

Gaceta de La Solana 5 El Tema atravesar barreras imposibles o inclu- so dar pie al teletransporte cuántico. “Por extrañas que suenen estas ideas, la teoría cuántica es una de las más precisas que ha construido la ciencia”, explica. “Yo quería entender por qué el mundo funciona así”. Ese impulso encontró su cauce en la computación cuántica, un campo en el que conflu- yen física, matemáticas, informática e incluso cuestiones filosóficas. “Sentí que convergían muchos de mis intere- ses y tuve claro que quería dedicarme a la investigación”. Forma parte de una nueva genera- ción de científicos españoles que tra- bajan en la frontera del conocimien- to. Su trayectoria ha sido reconocida, entre otros logros, con la distinción ComFuturo del CSIC en 2024, un pro- grama que identifica perfiles de exce- lencia con alto potencial innovador. Pero más allá de los premios, su día a día dista de la imagen clásica del cien- tífico solitario. “Un día normal consis- te en darle vueltas a varias ideas, ha- cer cálculos, programar simulaciones o sentarme con papel y bolígrafo para entender mejor un problema”, explica. A ello se suman horas de lectura de artículos científicos y reuniones con colaboradores de distintos centros y países. “La ciencia moderna se hace cada vez más en equipo”, subraya. Reconoce que gran parte de su trabajo implica probar, equivocar- se, volver atrás y descartar ideas que parecían prometedoras hasta que, poco a poco, las piezas encajan. “Eso también es investigación”, recalca. Y cuando aparece un resultado relevan- te, toca compartirlo con la comunidad científica. “No hay nada comparable a desarrollar una teoría y que después grupos experimentales en distintas partes del mundo comprueben que encaja con lo que observan. A veces ocurre al revés. En cualquier caso, esa parte es casi adictiva”. Todo esto le lle- va a numerosos congresos por toda la geografía mundial. La realidad de la ciencia en España No todo resulta sencillo. La buro- cracia y la limitación de fondos tam- bién forman parte de su profesión. “Buscar financiación es imprescindi- ble, pero a veces implica dedicar mu- cho tiempo a tareas administrativas que te alejan del trabajo científico”. Trabajando entre un mar de fórmulas. Considera que España ha mejorado la inversión en ciencia, aunque aún que- da camino por recorrer. “No podemos competir con Estados Unidos o China en presupuesto, pero sí podríamos ser más fuertes dentro de Europa. Harían falta programas que faciliten a inves- tigadores con talento crear sus pro- pios laboratorios”. Su carrera le ha llevado al extranjero, con estancias en Estados Unidos, Fran- cia y Australia. Experiencias que han marcado su forma de entender la cien- cia. En Estados Unidos le sorprendió la importancia de la comunicación: “Des- de etapas muy tempranas se trabaja mu- cho cómo presentar ideas”. En Francia, en cambio, pudo acercarse a la física ex- perimental, lo que le permitió conectar teoría y práctica. “Fue una etapa de gran crecimiento científico”, apunta. Pese a las oportunidades fuera, decidió regre- sar. “Además del jamón y el queso, aquí están mi pareja, mi familia y mi rutina, como jugar al fútbol sala cada semana. Me gusta mi vida en España”. Qubits, la base del futuro En la actualidad, su investigación se centra en los qubits, la base de los fu-

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