GACETA DE LA SOLANA NÚMERO 319
Gaceta de La Solana 51 Nuestra historia diez ducados por cada uno que faltase para llegar a dicha cantidad, y si se tasaba en más, lo habrían hecho gratis y no reclamarían nada: «por cada un ducado que faltare a la di- cha tasacion perdamos diez ducados y se nos quiten de lo que ansi tasaren dicha obra y si mas valiere de los quatromil ducados nosotros lo hacemos de gracia a la dicha iglesia». En la octava y última condición, aceptaron entregar la fianza que se acordase con el cura y el concejo, como garantía del cumplimiento de su trabajo 2 . El 31 de agosto, se celebró una sesión en el ayuntamiento de La Solana, en la que los oficiales del concejo y los maes- tros, Juan Ruiz Delvira y Luis de Vellorino, presentaron las condiciones acordadas por ambas partes, imponiendo los últimos, una nueva condición. Este requisito consistía en que si los oficiales querían que el retablo llevase remates a los lados y guardapolvos «sin crescer ni alterar el dicho pre- cio», debían indicarlo durante los dos primeros meses des- pués de comenzada la obra, y una vez pasado este tiempo, no se podía solicitar cambio alguno de la traza fijada. En dicha reunión, se acordó que pasados los cuatro años de plazo y terminada la obra, los maestros por un lado y los oficiales del concejo por otro, debían buscar tasadores «en todas las partes de estos reinos a su contento y voluntad», abonando cada una de las partes el salario de los maestros escogidos. Por otro lado, el concejo, justicia y regidores «de suso nombrados y declarados», se comprometían con «los bienes y rentas avidos e por aver de la dicha yglesia» a pagar el dinero en los plazos acordados y declarados en las condi- ciones. Para dar oficialidad al acto, los alcaldes y regidores del concejo, los dos maestros y los testigos Diego de Bonjor- ne, Bartolomé Fernández, Juan González Carbonero y Pedro Holgado, vecinos de La Solana, firmaron un documento re- 2 AHN, Archi o Histórico de Toledo, Santiago, legajo 37.169, Pedro y Pablo de Cisneros con Juan Ruiz Delvira, sobre un retablo que había de hacer, 1589- 1593, copia del contrato de Juan Ruiz Delvira y Luis de Vellorino con el con- cejo de La Solana, para construir un retablo (29-08-1576). dactado por el escribano público Juan Rodríguez de Losada, en el cual se daba fe de todo lo pactado 3 . Los maestros fijaron su residencia en La Solana mientras construían el retablo, «fueron compañeros en el dicho retablo y hicieron cada uno su mytad y lo asentaron», aunque la obra se alargó en el tiempo, no cumpliendo los plazos establecidos en el contrato. Por ello, el 6 de marzo de 1583, el concejo como «la obra del retablo a muchos dias que avia ser acabado y es pasado el tiempo», decidió que se hicieran las diligencias necesarias para que el retablo se termi- nase pronto, nombrando a Juan de Salazar y Alonso Sánchez para llevar a efecto tal misión. Las gestiones tuvieron éxito, pues el 3 de octubre se habló con Luis de Vellorino, para que «en la semana venidera ven- ga a asentar el dicho retablo como es obligado», tras lo cual se debía hacer la tasación 4 . En el montaje del retablo, los maestros fueron ayudados por Juan Ruiz Delvira “el Mozo”, hijo de uno de los maestros, que en ese momento era oficial entallador. Una vez instalado, y aunque «la obra se ve que queda bue- na e perfecta», exigieron a los autores que hicieran varias mejoras, entre ellas el añadido de seis columnas exteriores, situadas tres en cada lado, las cuales debían ser dobles en lugar de sencillas. La causa de la modificación de estas co- lumnas era porque debían ser «dobladas para que corres- pondiesen con las calles de en medio e demas colunas del dicho retablo». La otramejora fue la sustitución de los rema- tes que habían puesto en la parte superior, por las imágenes de los dos ladrones crucificados, que acompañasen a Jesús en el Calvario, de forma que la obra quedase «mas perfecta y acabada», y se cumpliese lo acordado en la traza 5 . Estos nuevos elementos retrasaron la finalización del re- tablo, y lo mismo ocurrió con su tasación. No fue hasta el 22 de julio de 1584, cuando Luis de Vellorino y Juan Ruiz Delvi- ra, pidieron al concejo que se llevase a cabo. El 2 de agosto se decidió que como «tienen asentado el retablo en la iglesia desta villa», se traiga a Miguel Barroso, vecino de Alcázar de San Juan, para que vea si la obra está bien hecha y realice la tasación, debiendo estar terminada el día de todos los San- tos 6 . La obra duró mucho más de lo acordado, posiblemente porque no sería este el único retablo en el que estuvieran trabajando los maestros. (Continuará en el próximo número) 3 AHN, Archivo Histórico de Toledo, Santiago, legajo 37.169, Pedro y Pablo de Cisneros con Juan Ruiz Delvira, sobre un retablo que había de hacer, 1589- 1593, copia de la reunión del concejo de La Solana, para confirmar las con- diciones del contrato para construir un retablo (31-08-1576). 4 Archivo Municipal de La Solana (AMLS), libro 16, decretos del ayunta- miento de La Solana (1581-1587), acuerdos de 6 de marzo y 3 de octubre de 1583. 5 AHN, Archivo Histórico de Toledo, Santiago, legajo 37.169, Pedro y Pablo de Cisneros con Juan Ruiz Delvira, sobre un retablo que había de hacer, 1589-1593, declaraciones de los testigos. 6 AMLS, libro 16, decretos del ayuntamiento de La Solana (1581-1587), acuerdos de 22 de julio y 2 de agosto de 1584. Condiciones del contrato de construcción del retablo (Documento original).
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTEwODM=