GACETA DE LA SOLANA NÚMERO 319

Gaceta de La Solana 29 Entrevista Ciencia con alma de pueblo Después de más de cuarenta años lejos de casa, sigue regresando a La Solana siempre que puede. Y ahora más. Pasea por sus calles, conversa con los amigos de siempre y vuelve a ocupar un rincón de la plaza. Allí desaparecen por unas horas las conferencias, los congresos científicos y las investigaciones sesudas. Queda simplemente un solanero convencido de que el poder de la ciencia solo cobra sentido cuando mejora la vida de las personas y ayuda a conservar la tierra que las alimenta. Quizá esa mezcla de científico y hombre de pueblo explique mejor su forma de entender la investigación. Detrás del profe- sor acostumbrado a publicar en revistas especializadas sigue estando el niño que aprendió desde la cuna que la tierra siempre tiene algo que enseñar. que obliga a modificar muchas prácti- cas agrícolas. El objetivo no consiste en producir menos, sino de otra manera. En esa búsqueda de equilibrio, con- cede una enorme importancia al suelo. Habla de incorporar materia orgánica, triturar restos vegetales, aprovechar la paja de los cereales o racionalizar el uso de fertilizantes para reducir la contami- nación de los acuíferos y mejorar la ca- pacidad del terreno para retener agua. “Son actuaciones aparentemente senci- llas que, aplicadas de forma generaliza- da, pueden transformar la agricultura de una comarca”. Divulgación y apoyo institucional Como apoyo a ese trabajo, el proyec- to incorpora HuellApp, una aplicación informática que permite calcular las huellas de carbono, nitrógeno, agua y energía de cada explotación a partir de datos que cualquier agricultor conoce. “La herramienta permite simular dife- rentes escenarios y comprobar cómo cambian la producción, los costes o el impacto ambiental al modificar deter- minadas prácticas”. “No pretende sus- tituir la experiencia del agricultor, sino poner la ciencia a su servicio”. Sin embargo, Gregorio Salcedo sabe que ninguna aplicación resolverá por sí sola los problemas del campo. La tecno- logía necesita ir acompañada de forma- ción. Es aquí donde reivindica el papel de las cooperativas y las asociaciones agrarias como grandes centros de trans- ferencia de conocimiento. Reclama organizar jornadas periódicas donde especialistas y agricultores compartan experiencias, probar nuevas técnicas en pequeñas parcelas y divulgar resultados entre la filiación de socios. También exige una mayor implica- ción de las administraciones públicas. Lamenta la desaparición de los anti- guos servicios de Extensión Agraria, que durante décadas acercaron la in- vestigación a las explotaciones agrí- colas, y defiende recuperar ese puente entre universidades, centros de in- vestigación y agricultores. “De poco sirve generar conocimiento si nunca llega a quienes trabajan cada día sobre el terreno”, advierte. En este sentido, enfatiza su gratitud tanto al Legado Bustillo como al equipo del proyecto Huellas, así como al colectivo de agricul- tores de La Solana. Repoblación, el quid de la cuestión Pero la reflexión más profunda del investigador solanero va mucho más allá de la agricultura. Cuando se le pregunta por los incendios forestales o el deterioro del paisaje, su respuesta no se limita al cambio climático. Está convencido de que el principal problema es el abandono del medio rural. Recuerda con preocupación los pequeños pueblos gallegos –su mujer es gallega- donde el monte avanza salvaje porque apenas queda población que limpie los caminos o mantenga la actividad ganadera que durante generaciones actuó como barrera natural frente al fuego. “La mejor política medioambiental pasa por devolver vida al campo”, insiste hasta la saciedad. No habla solo de subvenciones –que también-, sino de políticas claras y audaces que activen la creación de empleo, atraigan industria, mejoren las comu- nicaciones, garanticen servicios sanitarios, educativos y digitales. En definitiva, “se trata de hacer posible que la gente quiera vivir y trabajar en los pueblos, porque un territorio habitado también es un territorio cuidado”. Quizá ahí resida el verdadero sentido de su libro. Más allá de los modelos mate- máticos, las ecuaciones o los indicadores ambientales, Gregorio Salcedo propone una forma de entender el desarrollo rural basada en el conocimiento, la innovación y el respeto por la tierra. Una agricultura más eficiente, pero también un medio rural con futuro. Gregorio Salcedo con su libro en Radio Horizonte.

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