GACETA DE LA SOLANA NÚMERO 320

Gaceta de La Solana 38 Política Gloria Uriel en la lectura del comunicado defendiendo la gestión del Legado Bustillo Máximo D. Cano -centro- explicó la denuncia por presuntas irregularidades El Legado Bustillo, convertido en ariete de la batalla política A urelio M aroto U na denuncia a la Fiscalía Eu- ropea sobre la gestión de fon- dos comunitarios ha elevado la tensión en una institución benéfica llamada a trabajar por la formación, la educación, el medioambiente y la ayuda social. El asunto ha saltado de los des- pachos del patronato a la arena política local, con acusaciones cruzadas, exi- gencias de explicaciones y dos relatos opuestos. El origen inmediato está en los pro- gramas desarrollados durante 2024 y 2025 con financiación del Plan de Re- cuperación. Los patronos propuestos por el PSOE, incorporados en diciem- bre del pasado año, aseguran que soli- citaron información sobre los proyectos y encontraron hechos susceptibles de ser investigados. Según su versión, un decreto de la Fiscalía Europea del 16 de julio abre las actuaciones. Sin embargo, el documento no se ha hecho público. A principios de septiembre, Máximo Díaz-Cano compareció para explicar sus sospechas. Habló de posibles delitos relacionados con el fraude de subven- ciones europeas y cifró en unos 450.000 euros los fondos afectados. Mencionó posibles contrataciones a empresas re- lacionadas con el director de la fun- dación, Miguel Ruiz y afirmó que los hechos se refieren a la etapa del patro- nato anterior, presidido entonces por la alcaldesa, Luisa Márquez. Díaz-Cano reclamó que la fundación se persone como acusación particular y suspender de empleo y sueldo al director en tanto se aclare todo. La respuesta de los patronos vincu- lados al Partido Popular no tardó en llegar. La presidenta del patronato, Glo- ria Uriel, defendió la gestión de la enti- dad y cerró filas con su director. Negó diligencias de la Fiscalía, en abierta contradicción con lo sostenido por los patronos socialistas, y acusó a Máximo Díaz-Cano de mostrar un nulo interés por la Fundación. A su juicio, la con- troversia responde a valoraciones inte- resadas. Apeló al respeto a la justicia y ofreció colaboración si fuera requerida. El mensaje fue inequívoco: respaldo a la gestión del equipo directivo de la fun- dación. La alcaldesa también tomó la pala- bra el 30 de septiembre. Luisa Márquez defendió la gestión actual y reclamó que cualquier investigación se extienda al conjunto de la trayectoria histórica del Legado Bustillo. Además, vinculó la modificación de los estatutos con la decisión de apartar a los concejales del patronato, una cuestión que el PSOE lleva tiempo criticando. Los socialistas ya denunciaron en 2024 una supuesta utilización política de la fundación y reprocharon haber cambiado las reglas de representación. La regidora hizo una declaración de intenciones: “La funda- ción no pertenece al PP, al PSOE ni a ningún gerente, sino al pueblo de La Solana, y vive el mejor momento de su historia”. La réplica socialista llegó después. Eulalio Díaz-Cano acusó a la alcaldesa de alimentar la confrontación y cuestionó su propuesta de revisar la gestión histórica, que interpretó como una maniobra para desviar la atención. Así, el Legado Bustillo permanece atrapado entre dos posiciones que pare- cen irreconciliables. Unos reclaman es- clarecer posibles irregularidades; otros denuncian instrumentalización política y defienden la gestión. De momento, las acusaciones no equivalen a impu- taciones ni a condenas, pero el daño institucional ya es visible: una entidad concebida para servir a La Solana se ha convertido en ariete para exhibir una evidente fractura política.

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