GACETA DE LA SOLANA 318 - MAYO - JULIO 2026
Educación démicos obtener el Título de la ESO y poder continuar estudios de Grado Me- dio en Formación Profesional. PROCESO DE AUTORIZACIÓN Uno de los aspectos más singulares del proceso de autorización del CFP Cibeles ha sido la creación de una am- plia red de colaboración con institucio- nes públicas, centros de investigación, empresas y entidades sociales que han querido formar parte activa del pro- yecto. Desde el inicio se planteó que la formación profesional debía desarro- llarse en entornos reales de trabajo e investigación, en contacto directo con las explotaciones, instalaciones y pro- fesionales del sector. Esta filosofía fue acogida con entusiasmo por numerosas entidades que entendieron el valor de este modelo. El centro dispone de sus instalacio- nes principales en el Edificio “Petra Ma- teos”: aulas, laboratorios, invernaderos, talleres y almacenes necesarios para el desarrollo de las enseñanzas. A ello se su- man instalaciones especializadas gracias a convenios con entidades que han deci- dido poner sus recursos al servicio de la formación de los futuros profesionales. Entre ellas, destacan la Clínica Veterina- ria La Solana, que facilita las prácticas en un quirófano veterinario profesional; el Centro Hípico de AFAS en Tomelloso, para actividades relacionadas con el ma- nejo del ganado equino; Huevos Becerra, referente regional en producción avíco- la; así como las instalaciones deportivas municipales de La Solana para la forma- ción del alumnado de Guía en el Medio Natural y de Tiempo Libre. Sin embargo, el acuerdo que mejor simboliza el alcance de este proyecto es el suscrito entre la Fundación Le- gado Bustillo, el Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimen- tario y Forestal de Castilla-La Mancha (IRIAF) y la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino Selecto de Raza Manchega (AGRAMA). Gracias a este convenio, el alumnado del CFP Ci- beles podrá realizar parte de su forma- ción práctica en la Finca Experimental La Nava del Conejo, en Valdepeñas, una explotación agropecuaria de más de 640 hectáreas gestionada por el IRIAF y que alberga el Rebaño Nacional Manchego, uno de los principales referentes de in- vestigación y mejora genética de la raza ovina manchega en España. Las insta- laciones incluyen alojamientos ganade- ros, espacios de inseminación artificial, sala de ordeño, lechería y diversas in- fraestructuras técnicas utilizadas ha- bitualmente en proyectos de investiga- ción y transferencia de conocimiento al sector ganadero. La importancia de este acuerdo radica en la necesidad de impulsar el relevo generacional en la ganadería y su capacidad para fijar po- blación en el medio rural. La firma de este y de los restantes convenios pone de manifiesto que el CFP Cibeles no es únicamente un centro educativo, sino un proyecto compartido por numero- sas instituciones y empresas que han decidido colaborar activamente en la formación de las futuras generaciones de profesionales del medio rural. EL ORIGEN DE LAS ESCUELAS FAMILIARES AGRARIAS El Centro de Formación Profesional Cibeles no puede entenderse sin antes conocer cuál es el origen de las Escue- las Familiares Agrarias. Este nuevo centro educativo, titularidad de la Fun- dación Legado Bustillo, nace en La So- lana y lo hace de la mano de las EFAS, que surgen en España para responder a las necesidades del medio rural y que, casi un siglo después, continúan demostrando su vigencia en numero- sos países. Todo comenzó en 1935 en la peque- ña localidad de Lauzun, en el suroeste de Francia. Allí, un grupo de agriculto- res, preocupados por la formación de sus hijos y por el futuro de sus explo- taciones, impulsó junto al sacerdote católico Abbé Granereau una iniciativa educativa innovadora que dio lugar a las denominadas Maisons Familia- les Rurales (MFR), o Casas Familiares Rurales. Estas escuelas desarrollaron un sistema pedagógico revolucionario para la época, conocido como alternan- cia educativa, que combinaba forma- ción teórica con experiencia práctica en el entorno familiar y profesional del alumnado. Los jóvenes alternaban periodos en la escuela con otros en sus explotaciones agrícolas o ganaderas, siempre acompañados por los monito- res. El aprendizaje surgía de la propia realidad cotidiana del estudiante, co- nectando la reflexión académica con la experiencia práctica. Además, las familias participaban en la gesti ón y orientación, protagonizando el proceso educativo. Este modelo permitía for- mar a los jóvenes sin obligarlos a aban- donar su entorno rural, favoreciendo el arraigo al territorio y contribuyendo a su desarrollo. El éxito de la experiencia francesa fue extraordinario. En pocas décadas, las MFR se extendieron por todo el país y posteriormente por numerosos terri- torios de Europa, África, América y Asia. A finales del siglo XX, este movimiento internacional se consolidó bajo la de- nominación de Centros Educativos Fa- miliares de Formación por Alternancia (CEFFA), implantándose enmás de cua- renta países de los cinco continentes. LA LLEGADA DE LAS EFAS A ESPAÑA Inspirados por los resultados obte- nidos en Francia, varios profesionales Los alumnos tendrán contacto directo con explotaciones agrarias y ganaderas Gaceta de La Solana 60
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