GACETA DE LA SOLANA 318 - MAYO - JULIO 2026
Saluda Alcaldesa Queridos vecinos y vecinas: H ay momentos que no pertenecen al calendario, sino al corazón. Para quienes hemos nacido en La Solana existe uno que, año tras año, nos recuerda quiénes somos. Llega cuando nuestra bandera azul y amarilla co- mienza a elevarse al son del himno en la fuente del parque. Ahí, el tiempo parece detenerse y todo un pueblo respira al mismo compás. Volveré a tener el inmenso honor de vivir ese instante como alcaldesa. Pero, mientras la vea subir, también miraré un poco más arriba, allí donde el amor nunca desa- parece. Sé que siguen presentes quienes un día nos dejaron y nos acompañan desde el cielo. Porque nuestras fiestas reúnen pasado y presente. Regre- san los recuerdos de la infancia: los gigantes y cabezudos, el olor del azúcar tostada, las almendras garrapiñadas, los chu- rros recién hechos, las noches interminables y aquel aguinal- do que nuestros abuelos nos entregaban como si escondieran todos los tesoros del mundo. En él cabían los coches de cho- que, otra vuelta en los caballitos, la ilusión de la tómbola… No lo sabíamos, pero éramos inmensamente felices. Con el tiempo comprendemos que no recordamos cuán- to costaba una atracción, sino quién nos llevaba de la mano, quién nos subía a hombros para ver el izado de la bandera, o la voz de nuestra madre llamándonos entre la multitud. Y es entonces cuando entendemos una palabra: SOLANERÍA . No aparece en ningún diccionario porque no necesita definirse. Se siente. Es emocionarse al escuchar nuestro himno, abrir la puerta antes de que llamen, compartir lo que se tiene, trabajar con humildad y sentir un profundo orgullo por nuestras raíces sin dejar de mirar al futuro. Ser solanero es una forma de vivir y de querer. SALUDA ALCADESA Estas fiestas tienen, además, un significado muy especial para mí. Nuestra pregonera será doña Isabel del Rey Reguillo, mi maestra. De ella recuerdo su sonrisa, su paciencia y aque- llas clases en las que, guitarra en mano, nos enseñaba mucho más que canciones. Nos enseñaba a convivir, a compartir y a creer en nosotros mismos. Los maestros siembran sin saber hasta dónde llegará su obra. Hoy tengo la fortuna de darle las gracias como alcaldesa. Ya está aquí Santiago y Santa Ana, con sus pasacalles, sus actividades infantiles, el recinto ferial, el Gran Prix de las pe- ñas, la novillada, la música... Pero lo realmente importante ocurrirá entre quienes compartan esos momentos: en el abra- zo de quienes regresan, en el reencuentro de las familias, en la ilusión de los niños y en la emoción de nuestros mayores, que custodian la memoria de este pueblo. Celebramos estas fiestas bajo la protección del Apóstol, símbolo de esfuerzo y compromiso, y de Santa Ana, ejem- plo de ternura, sabiduría y familia. Entre ambos se resume el alma de La Solana: fuerza para levantarse y corazón para no dejar a nadie atrás. Como una solanera más, deseo que estas fiestas nos regalen lo que de verdad importa: reencuentros, esperanza y recuerdos imborrables. ¡Felices Feria y Fiestas de Santiago y Santa Ana 2026! ¡Viva Santiago! ¡Viva Santa Ana! Luisa María Márquez Manzano Alcaldesa de La Solana Gaceta de La Solana 4
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