GACETA DE LA SOLANA 318 - MAYO - JULIO 2026
La Gaceta Deportiva “Los Jubiletas”: pedalear, convivir y disfrutar G abriel J aime U n grupo de jubilados se reúne a primera hora de la mañana. Cada lunes, miércoles y viernes, recrean la misma escena. Bicicleta en ristre, ajustan sus cascos y emprenden la marcha. Entre conversaciones mundanas, pe- dalean sin prisas. “Queremos transmitir que la ilusión no se pierde con la edad, y que una vez jubilados, se pueden hacer muchas cosas. Nos ha unido el deporte”, confiesan a GACETA. José Manuel Calderero y Antonio Pérez forman parte de esa cuadrilla de doce entusiastas. “En el grupo de wasap pusimos Esforzado Pedaleo , pero más bien somos Los Jubiletas (jubi- lados en bicicleta)”, dicen entre risas. Calderero, junto al re- “Ni fútbol ni política; mucha gente ha discutido por esos temas y no queremos llegar a eso”. Reconocen que “se puede hablar y hasta chinchar un poco si ha perdido el equipo de alguno, pero no hacer sangre”. Y si alguno se sale de madre, ya mismo cambiamos de tercio”, apostillan. También destacan las buenas formas y la versatilidad del conjunto. “Ni palabrotas, ni cosas sin sentido. Es un grupo muy bueno culturalmente, cada uno aporta sus conocimientos y así nos sentimos integrados”. Otra norma no escrita es que nadie se quede atrás. “Ninguno se queda tirado. Si alguno va más flojo, lo esperamos”. Al llegar al destino, meta volante en torno a un café o a un zumo. Tras el descan- so, otra vez de vuelta a La Solana “para ponernos a las órdenes de las esposas”. El desayuno es a tocateja , pero cuando uno cumple años, le toca invitar. “Ese día hacemos un almuerzo un poco más consistente…”. También hay otro mandamien- to circunstancial. “Si el termómetro marca menos de 12 grados, llevamos pantalón largo, y si marca más, el corto”. “Unos días vamos tres, otros días cuatro, otros cinco…pero so- mos muy constantes”. En Navidad o para cerrar temporada, celebran una comida. “Pero sin bicicleta”, recalcan, “y ahí no falla nin- guno”, apostillan. Nadie se ha librado de un pinchazo o caída fortuita, aunque alguno ya sabe lo que es romperse una costilla o la clavícula. Otros, se han pasado a la bici eléctrica, que aporta una ayudi- ta extra. En cualquier caso, nada frena su ilusión. “Queremos mantenernos sanos, charlar un rato y no terminar colgando la bicicleta”. El grupo está abierto a cualquiera que quiera seguir su ejemplo. Los Jubiletas demuestran que la jubilación no es una meta, sino el comienzo de una nueva etapa. cordado Juan Carlos Reyero, fue uno de los artífices. Después, llegaron más, conforme concluían su etapa laboral. La jubila- ción les ha dado más tiempo para recrearse con su afición. Tres días por semana, siempre por caminos, salen para encontrarse, conversar y mantenerse en forma. “Se trata de hacer un poco de ejercicio y socializar”. Su destino más habitual es San Carlos del Valle, aunque también transitan por la ermita de San Isidro, u otras poblaciones cercanas. “Vamos tan centrados en la con- versación, que llegamos al río casi sin darnos cuenta”, señalan. Una clave de la buena convivencia está en sus propias reglas. Porque la jubilación es una oportunidad. Los Jubiletas en acción. Gaceta de La Solana 106
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