GACETA DE LA SOLANA NÚMERO 317

Gaceta de La Solana 14 Ha sido noticia Multitud y silencio Madrugada de emoción L a madrugada del Viernes Santo tiene un nombre: Jesús Rescatado. A las 7 en punto (las 5 solares), la imagen del nazareno asoma por el pór- tico de San Juan Bautista de la Concep- ción. Y entonces se produce una escena de profundo recogimiento. El rasillo del convento aparece completamente lleno de fieles que, en un silencio absoluto, espera ese instante cumbre. Cuando la imagen de Jesús Rescatado aparece, el ambiente se transforma en una mezcla de devoción contenida y emoción glo- bal. Junto al titular, abre la procesión el Niño Jesús, al que sigue La Flagelación (Jesús amarrado a la columna) y cierra el desfile la Virgen de la Soledad, con su cortejo de hábitos trinitarios. Un mar de túnicas moradas -y de pesadas cru- ces portadas por penitentes- acompaña la emblemática procesión. L a noche del Viernes Santo en La Solana alcanza su momento más solemne con la procesión del Santo Entierro, organizada con- juntamente por las cofradías del Santo Sepulcro y la Virgen de las Angustias desde la explanada de Santa Quiteria. La jornada comienza con el discurrir independiente de los pasos, primero la llegada de la Piedad y la Santa Cruz, que esperan la salida del Calvario, el Cristo de la Agonía, el Cristo Yacen- te y la Virgen de la Soledad. La unión de ambas hermandades se ha conso- lidado como un momento cumbre de la Pasión solanera, con la explanada a rebosar y el silencio por bandera. La multitud acompaña todo el reco- rrido, en una procesión larga y per- fectamente coordinada que combina solemnidad, tradición y emoción. Saetas, incienso, la luna y el sol, las manolas… y el redoble grave de tam- bores que marca el ritmo de la noche. Cristo Yacente y Virgen de las Angustias se unen en un rasillo de Santa Quiteria repleto. Salida de Jesús.

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