GACETA DE LA SOLANA NÚMERO 316
Gaceta de La Solana 48 Colaboraciones CEL La Solana, pionera en la nueva realidad” L a gran mayoría de los lectores de esta revista sois manchegos, y si dejáis incluirme en vuestro grupo, tenemos unas virtudes muy destacadas como so- ciedad, ya que contamos con una des- tacada oferta de bienes culturales y una rica tradición gastronómica. Pero nuestra principal fortaleza no radica en el coope- rativismo, pues desarrollamos nuestra actividad de manera predominantemente individual. En estos temas, nuestros veci- nos europeos, e incluso navarros o vascos, nos llevan ventaja. Aun así, los solaneros tenemos una cooperativa de vino y aceite muy impor- tante y con grandes productos; y la coope- rativa de pan, en marcha mucho tiempo y con un producto básico e insustituible. Es- tas líneas que tan amablemente me ofrece la Gaceta son para informar de que ya, por fin, tenemos otra cooperativa más: la coo- perativa de la Energía, denominada C.E.L. (Comunidad Energética Local) La Solana. Quien suscribe estas líneas, tomó con- tacto con el autoconsumo energético tras superar la pandemia con la instalación de placas solares, siendo casi pionero en la localidad de Campo de Criptana, en mi centro de trabajo EFA “Molino de Viento”. El progresivo encarecimiento del suministro eléctrico motivó que, con el paso del tiem- po, muchas familias recurrieran a placas solares en sus domicilios para aminorar sus facturas. Pero una parte significati- va de la población se ve imposibilitada de acceder al autoconsumo debido a su condición de arrendataria, por vivir en un piso o por imposibilidad de afrontar la inversión inicial. Por eso, resultó necesario un es- tudio de mercado, que im- plicó el análisis de facturas. La cooperativa es ya una realidad -al menos desde el plano jurídico- en La Solana gracias a la intervención del Legado Bustillo, que ha sido la referencia gracias a la cual se ha podido llevar a cabo. Ha puesto las infraestructuras iniciales y ha estado a dispo- sición de la ciudadanía en la resolución de dudas. Quiero dar las gracias a Gloria Uriel Hurtado (presidenta de la Fundación Lega- do Bustillo). Hemos hablado de la cooperativa de la energía, pero ¿en qué consiste? Pues consiste en habilitar las cubiertas de los edificios municipales para su aprove- chamiento energético mediante la ins- talación de placas solares destinadas a suministrar electricidad a bajo coste a la ciudadanía. Cualquier persona que se adscriba a la cooperativa tendrá, a cam- bio de 2 euros para cutio, es decir, para siempre (permitidme palabras aragone- sas), la oportunidad de ver rebajada la factura media en un 20% con la ventaja de no tener que invertir. Además, ahí va una noticia bomba y con el calificativo de pionera: puede que sea la C.E.L. La So- lana sea la primera de todo el Estado es- pañol que cuente con baterías. Esa es la idea, pero dependerá de la casuística de la normativa estatal y regional. Al ser una cooperativa, todos los cooperativistas presentan libertad total de movimientos, garantizando a cada socio el derecho a un voto en las asambleas. El pago de la infraestructura se va a realizar gracias a la diferencia entre el precio de la energía que “sufrimos” los consumidores y el precio de la energía suministrado por las placas, y encima sin impuestos como IVA ni “otros” en la parte de la energía autoconsumida y detallada en la factura con la comercializadora más barata en el mercado mayorista. Si las cir- cunstancias evolucionan favorablemente y una vez salvadas las dificultades, la coope- rativa iniciará su actividad en otoño, per- mitiéndonos beneficiarnos de la unión para acceder a energía renovable en condicio- nes económicas más ventajosas. Cualquier persona que tenga dudas de cómo funcio- na y/o crea que puede resultar interesante apuntarse, puede pasarse por el Centro de Nuevas Tecnologías “Petra Mateos” y re- solveremos sus dudas. Santiago Ocón Profesor de la EFA
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