GACETA DE LA SOLANA 315

Gaceta de La Solana 83 Nuestra Historia enfermedades. Otra parte de los asenta- dos se dedicaron al trabajo del esparto, creando una tradición artesana que se ha mantenido hasta nuestros días, mientras que otros buscaron trabajo en el traspor- te y el comercio, como arrieros. Sin embargo, el proceso no estuvo exento de desconfianza y enfrenta- mientos, siendo acusados los moris- cos de los robos y asesinatos que se producían en la comarca. Las autori- dades municipales y comarcales lle- varon a cabo un férreo control sobre ellos, para evitar el retorno a sus lu- gares de origen, o su marcha a otras comarcas y regiones, lo que desvir- tuaría el proceso de dispersión y asi- milación, planificado por los poderes reales. Aunque se hizo un notable es- fuerzo para su integración en la po- blación, todo se vino abajo cuando se decidió su expulsión definitiva del país. Cuarenta y ocho familias de La Solana fueron sacadas de sus nuevos hogares y trabajos, siendo trasladadas hasta el puerto de Carta- gena, desde donde se les embarcó en dirección a Francia. Aunque no hay una certeza documental, es posible que varios de los moriscos asenta- dos en la localidad, se quedaran en ella o retornaran después de su ex- pulsión, lo que podría ser resultado de un relativo éxito en el programa de asimilación, por lo menos de las nuevas generaciones, más proclives a integrarse dentro de la sociedad cas- tellana y la religión cristiana. El esparto, una tradición solanera de origen morisco

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