GACETA DE LA SOLANA 315
Gaceta de La Solana 7 El tema Más tarde llegó LaLigaTech (Spor- tian), donde su perfil evolucionó ha- cia funciones más estratégicas y de gestión. Además de la seguridad di- gital, participó en proyectos relacio- nados con los aficionados, la gestión económica, los accesos a los estadios y otros ámbitos en los que la tecnología estaba transformando el deporte pro- fesional. La informática dejaba de ser solo técnica para convertirse en una herramienta transversal. Hoy, en Fujitsu, combina el aseso- ramiento tecnológico con la dirección de equipos y la gestión de presupues- tos. Implanta sistemas de seguridad, automatiza procesos y acompaña a las empresas en un reto cada vez más común: entender qué es realmente la inteligencia artificial y cómo puede ayudarles sin poner en riesgo sus da- tos ni su actividad. La revolución de la inteligencia artificial Aunque para muchos la inteligen- cia artificial “explotó” hace apenas tres o cuatro años, Deogracias lleva casi una década trabajando con ella. La diferencia, explica, no está tanto en la tecnología como en su acceso. Antes, la IA se utilizaba sobre todo en entornos empresariales para au- tomatizar procesos internos, acelerar cálculos o sustituir tareas repetitivas. Estaba ahí, pero no se veía. Hoy, cual- quiera puede usar IA desde el móvil para traducir textos, generar conteni- dos o resolver dudas. Esa democrati- zación ha abierto posibilidades enor- mes, pero también nuevos problemas que antes no existían. “La novedad no es la tecnología en sí, sino que ahora ha llegado al ciudadano común”, acla- ra. En el ámbito empresarial, el im- pacto real sigue estando en la llama- da IA “clásica”, la que analiza grandes volúmenes de datos para personali- zar servicios, prever comportamien- tos, orientar productos financieros o detectar riesgos. Esa capacidad de procesar información masiva en se- gundos ha transformado la toma de decisiones en sectores clave. Sin em- bargo, insiste en no idealizarla. “La IA se equivoca, y lo hace porque no razona ni comprueba la veracidad de sus respuestas, simplemente predice patrones”. Por eso, advierte de su uso en ámbitos sensibles como la salud fí- sica o mental. “El objetivo de muchas plataformas es que el usuario siga in- teractuando, aunque eso implique re- forzar errores”. La privacidad, en peligro Uno de los aspectos que más le preocupa es la privacidad. Nombres, correos electrónicos, contraseñas an- tiguas o incluso documentos oficiales pueden acabar en bases de datos que se cruzan y se reutilizan. Ante esta realidad, insiste en la importancia de aplicar hábitos básicos de seguridad: “Nunca debemos enviar el DNI por WhatsApp sin necesidad, tenemos que desconfiar de registros innecesa- rios y comprobar siempre dónde in- troducimos nuestros datos”, subraya. Las famosas cookies son otro ejem- plo de cómo cedemos información casi sin pensarlo. “Al aceptarlas sin leer, permitimos que se recojan datos como nuestra ubicación aproximada, hábi- tos de navegación, historial de compras o correos asociados a redes sociales”. Toda esa información se vende o se cruza con grandes bases de datos y se utiliza para crear perfiles de usuario extremadamente precisos. Esos perfi- les son los que explican por qué pa- rece que “el móvil te escucha”. “No te escucha, simplemente te conocen”. En realidad, la IA no necesita oírte ha- blar para saber lo que te interesa; lo deduce comparando tus datos con los de millones de personas más. “Las re- des sociales, que sí tienen tu nombre, tu localización y tus likes, utilizan esa información para decidir qué anuncios mostrarte”. Por eso, la gente se sorpren- de cuando dice algo en voz alta y lue- go le aparece un anuncio relacionado, aunque sea pura estadística y cruce de datos. Estafas digitales: urgencia, miedo y curiosidad Si hay un frente especialmente de- licado hoy en día es el de las estafas. Ya no se trata solo de hackers, sino de delincuentes que utilizan inteligencia artificial para engañar a las personas. Voces clonadas, mensajes automatiza- dos o vídeos falsos hacen que las esta- fas sean cada vez más creíbles. Deo- gracias resume las señales de alerta en tres palabras: urgencia, miedo y curiosidad. “Si alguien exige actuar de inmediato, si genera miedo o presión, o si apela a la curiosidad con premios o paquetes inexistentes, lo más pro- ¿La inteligencia artificial nos traslada a un futuro distópico?
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