GACETA DE LA SOLANA 315

Gaceta de La Solana 58 Cultura Zarzuelas y rosas A gradezco, profundamente, la invitación de GACETA para escribir sobre la reciente pre- sentación de ´´Zarzuelas y Rosas´´. ¿Cómo no iban 55 artículos periodís- ticos de Miguel García de Mora sobre las Semanas de la Zarzuela y La Rosa del Azafrán a engrosar una antolo- gía-encuadernación para premiar y agradecer el compromiso, la dedica- ción, la disposición, el tiempo y el tra- bajo de las sucesivas Comisiones Or- ganizadoras de la ACAZ en estos 42 años? Él, que recordaba emocionado haber visto representada La Rosa del Azafrán en el Gran Teatro de Manza- nares a los 17 años, y que repetía que la letra y la partitura de esta hermosí- sima joya lírica, era algo así como el himno nacional manchego. A ambos, además del ingenio, la constancia, la puntualidad, la asidui- dad y la pericia, les unió haber sido Gaceteros de Honor en 1984, a la la- bor periodística y a la artística, res- pectivamente. Labor que en nuestra Mancha ya es historia y que, sin pre- tenderlo, representa apoyo al desarro- llo turístico de la región. Siempre sabía valorar las cosas, y desde una gran tribuna pública como es la prensa, daba a conocer en sus frecuentes informaciones y noticias los mejores logros de la provincia. Atinando en los temas y captando el acierto y la oportunidad del momen- to, puso de relieve que cada Semana de la Zarzuela es un constante retor- no, un ciclo eterno como el de las es- taciones del año, un hoy como ayer. Porque… ¿Ha cambiado algo desde el 30 de marzo de 1985 en…? “Los jóvenes sola- neros, que tienen una savia tardía pero cierta, nos dieron una lección cuasi má- gica del mejor hacer teatral, lo mismo en el canto y en el baile que en la trama dramática o cómica”. ¿No es verdad, hoy como ayer, lo siguiente? “¡Cómo pasa el tiempo y, cómo también, va dando el tiempo la pátina de los años a este epi- sodio solanero de sus amores hacia tan encantadora actividad artística …!” (22 de febrero de 1986). Algo que objetar a “La Semana de la Zarzuela viene o ha venido porque hubo y hay hombres dispuestos a que esto sucediera así. Bien dijo, quien dijo, que las minorías son las que mueven el mundo y no las mayorías. Para lo bueno como para lo malo. En La Solana hubo un grupo de personas animosas, emprendedoras, incluso agresivas, frente a previstas dificulta- des, que se lanzó a la incruenta lucha como don Quijote contra los molinos, y se pasó el Rubicón una vez, y otra, y otra, y se va a pasar por cuarta vez con las que vengan, si ese grupo o sus sucesores sigue o siguen existiendo. Estará la materia prima, la tradición lírica, las costumbres sugerentes, los tipos humanos…, pero estará todo pudriéndose como las gavillas en las viejas, gavilleras si alguien no hace de Cristo para que Lázaro se levante y mueva los pies… ¡Honor a los pione- ros!” (17 de marzo de 1987). ¿Os pa- rece exagerado? “La más ingente em- presa que jamás vieran los siglos en la Villa del Azafrán. Y si alguien lo juzga exagerado, que nos lo demuestre” (17 de marzo de 1988). ¿No merece La Solana seguir siendo bendecida? “Sea bendito un pueblo que se arriesga a montar tamaño entramado, con un grupo de animosísimas personas tra- bajando meses y meses” (17 de marzo de 1988). Las Semanas ¡Cuántas Semanas en tantas semanas de 42 años! “A través de las Semanas laboran y sueñan decenas de personas, en un afanar que no em- palidecen tales que otros defectos de forma, que jamás de fondo… Esfuerzo y vigilia que duran prácticamente todo el santo año” (10 de agosto de 1988). ¿No sigue el amor moviendo el mun- do? ¿Qué amor nos mueve al amor de la Zarzuela?... El amor a una realización tan afanosa como bella. Nuestra glosa ha sido siempre a destacar el esfuerzo titánico de un grupo y de un lugar de La Mancha entero que, año tras año, cris- taliza en venturosísima realidad” (18 de abril de 1989). ¿No seguimos utilizando la interjec- ción ojalá? “Ojalá que, aunque tantos de sus forjadores vayan pasando (y no por transfuguismos definitivos o de ida y de vuelta, sino por la ley biológica), que ella quede en el alma popular como una flor eterna e inmarchitable” (7 de marzo de 1990). ¿No sigue La Solana forjando sueños? “La Solana, forjadora de estos sueños, que todavía se restriega los ojos al advertir la cantidad de cosas como nos trae cada edición de la Semana de la Zarzuela. Causa admiración lo enor- me que es la bola de nieve alcanzada en el rodar de siete años. Primero vino el tanteo, la prueba, y después el licor he- cho solera”. Nos lo advertía Machado: Demos tiempo al tiempo, para que el vaso rebose hay que llenarlo primero (7 de marzo de 1990). Asociación Cultural Amigos de la Zarzuela ‘Federico Romero’ (ACAZ). “Agrupación local que pone en escena varias de las piezas líricas más asequi- bles al gusto de la gente, lo que supone para sus valiosos artistas una labor de muchos meses tan ardua como abne- gada” (19 de noviembre de 1992). “El arte no se resigna a envejecer”, escribía don Jacinto Benavente en el prólogo de Los intereses creados. “Y menos, acaso, la zarzuela, porque es arte que nutre la misma entraña de las gentes. Y menos, todavía, si tiene pueblos que, como los nuestros, la adoran y miman como un primer amor”. G loria G arcía de M ora R eguillo

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