GACETA DE LA SOLANA 315

Gaceta de La Solana 46 Cultura Un canto coral por la esperanza E l teatro Tomás Barrera se convir- tió en templo de emoción y soli- daridad durante la gala “Un can- to a la esperanza”, un espectáculo coral en beneficio de la AECC y la Asocia- ción de Cáncer de Mama Metastásico. La iniciativa, impulsada por el barítono Andrés Sevilla, reunió sobre el escena- rio a cuatro corales de la provincia y a numerosos artistas invitados en un ho- menaje a la música, la empatía y la fuer- za colectiva frente a la enfermedad. En ese espíritu, hubo también un cálido re- conocimiento a Antonio Serrano Mon- toya, director de la coral del Centro de Mayores, actualmente en tratamiento oncológico, como símbolo de esa lucha serena y digna. Cuatro agrupaciones se unieron por la causa: Maestro Ibáñez (Valdepeñas), con su elegancia renacentista y la ter- nura de Te quiero, de Benedetti; Molto Vivacce (Daimiel), que llenó el teatro de color con Cantares y Las Tablas de Dai- miel; Mansil Nahar (Manzanares), que conquistó al público con un dinámico popurrí coral; y la Coral del Conserva- torio de Tomelloso, dirigida por la en- trañable Marieli Blanco, que emocionó con Guantanamera. En el intermedio, las presidentas Lola Gallego y María José Nieto agradecieron el respaldo ciudadano, recordando que la recaudación permitirá seguir acompa- ñando a pacientes y familias. La alcaldesa Luisa Márquez subrayó el mensaje esen- cial de la velada: “En La Solana, nadie camina solo”. La segunda parte trajo el brillo local: el guitarrista Juli García y la bailaora Lidia Moreno deleitaron con fandangos de Huelva; las voces de Carmela Cuevas y Ma- ría Sevilla pusieron alma lírica a Las mañanitas; y el propio Andrés Sevilla unió su voz al gran Pedro Reguillo, en una original versión de Cantinero de Cuba. El broche final llegó con todas las corales interpretando el inmortal Va, pensiero. La ovación fue unánime, símbolo de un pueblo que canta y siente unido. Cuando las luces se apagaron, quedó en el aire una certeza: aquella noche, La Solana no solo ofreció música, sino un poderoso canto a la esperanza, tejido con arte, solidaridad y humanidad. Todas las corales cantan Va, Pensiero, de la ópera Nabucco Uno de los momentos de la gala benéfica

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