GACETA DE LA SOLANA 315

Gaceta de La Solana 20 Ha sido noticia Gregorio Salcedo explica el proyecto en la jornada técnica del 12 de diciembre Huellas para transformar la agricultura solanera El Legado Bustillo presenta un proyecto que busca sostenibilidad y rentabilidad al mismo tiempo A urelio M aroto E n un tiempo donde la agricultu- ra se enfrenta a dos gigantes -la crisis climática y la escalada de costes-, medir la huella de carbono no es un capricho técnico, sino una brúju- la para la supervivencia. Cada kilo de fertilizante, litro de gasóleo o resto de poda arrastran un impacto que condi- ciona el bolsillo del agricultor y la sa- lud del planeta. De esa ecuación nace Huellas, un proyecto impulsado por la Fundación Legado Bustillo, cuyo estu- dio técnico dirige el solanero Gregorio Salcedo, profesor de nutrición animal del CIFP La Granja (Cantabria). Su ob- jetivo: demostrar que la sostenibilidad no es un discurso, sino un método con resultados medibles. El 12 de diciembre se celebró en el Don Diego una jornada para presentar sus resultados. Allí estuvo el Salcedo, director técnico del estudio, que tiene claro su espíritu: “Es un proyecto ambiental, económico, agronómico y social que busca reducir el coste de producción a partir del impacto ambiental”. La clave está en conocer dónde se generan las emisiones y cómo convertirlas en oportunidades. Si el cultivo es cereal, el mapa es claro: fertilizante y gasolina. Ahí se juegan los márgenes. “Es clave saber cuánto fertilizante aporto y en qué momento puede reducir la huella de nitrógeno y también el coste de producción”. En el olivar y la viña, en cambio, el foco son los restos de poda: triturarlos e incorporarlos al suelo permite secuestrar carbono e incluso optar a créditos de carbono. Las conclusiones de Huellas son una guía práctica para el agricultor: optimizar la fertilización, ajustar el Una APP específica El legado más tangible del pro- yecto puede ser la aplicación digital (APP) diseñada expresamente para los agricultores de La Solana. “No se ha hecho pensando en Bruselas, sino en el paisano”, subraya Salcedo. El usuario puede simular decisio- nes: reducir urea, ajustar estiércol, modificar aportes y ver cómo se mueve la aguja del nitrógeno re- activo. “Mientras la aguja tiende a cero, la economía de mi bolsillo va a más”. Transparente, pedagógica y orientada a la toma de decisiones, la herramienta será acompañada de jornadas formativas a partir de enero. laboreo, gestionar mejor el agua sin cambiar sistemas de riego, sino afinando su eficiencia, y favorecer cualquier técnica que incremente el carbono del propio cultivo. “Si quemas la poda y no tienes cobertura vegetal, tus absorciones son cero”, explica Salcedo. “Y si tu balance es negativo, nadie te va a pagar un crédito de carbono”. El mensaje es directo: hay que cambiar prácticas para generar carbono del propio sistema, sin perder rendimiento. En La Solana, ese futuro ya ha empezado a medirse. Varios expertos intervinieron en la jornada técnica de 'Huellas'

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